Los subclados de R1b en Cerdeña y su conexión con la población vasconavarra

 

El análisis genético de los linajes del cromosoma R1b en Cerdeña ofrece claves fascinantes para entender tanto las migraciones prehistóricas en la cuenca mediterránea como la afinidad genética documentada entre sardos y vasconavarros.

1. Desglose de Subclados de R1b en Cerdeña

A diferencia de Europa occidental continental, donde el haplogrupo R1b supera el 60-80%, en Cerdeña representa aproximadamente entre el 18% y el 22% del acervo patrilineal insular. Sus principales bifurcaciones se distribuyen de la siguiente forma:

  • R1b-P312 / S116 (subclado Íbero-Atlántico / Vaso Campaniforme): Constituye la rama dominante del R1b sardófono (más del 60-70% del R1b de la isla). Otras bifurcaciones secundarias son las siguientes:
  •  R1b-DF27: La subclade ibérica por excelencia. Es el linaje más característico del sudoeste de Europa. En Cerdeña aparece en frecuencias moderadas, vinculado a contactos mediterráneos históricos y prehistóricos. 
  •  R1b-U152 (S28): Muy presente en el norte de Cerdeña y Córcega. Se asocia a expansiones del área itálica, gala y continental (Cultura de La Tène / Época Romana).
  • R1b-L21: Presente en porcentajes marginales (asociado a linajes atlánticos septentrionales). 
  • R1b-U106 (S21): Rama germánica / centroeuropea, con presencia residual en Cerdeña resultado de contactos históricos más recientes.
  •  R1b-V88 (Subclado Arcaico Chádico/Mediterráneo): Un subclado de divergencia muy antigua (previo a la expansión continental del bronce). Aunque raro en Europa, mantiene en Cerdeña pequeñas bolsas residuales de gran interés paleogenómico. 


2. La conexión genética entre los sardos y los vasconavarros

La historia nos cuenta que en la primera mitad del siglo XVIII la corona española conquistó la isla de Cerdeña y la mantuvo varios años hasta 1720; pero antes de esa fecha, el reino de Pamplona o Navarra envió expediciones a la isla mediterranea en el siglo XI. Así se explica el nombre de la ciudad Santa Maria Navarrese, que obtuvo ese nombre debido al naufragio de una reina navarra o de unos navegantes vasconavarros que al salvar su vida construyeron una iglesia con el nombre de Santa Maria di Navarra. Ello sucedió en el año 1052, en la época del rey García Sánchez III el de Nájera. Todo ello lo reportó el historiador sardo Giovanni Francesco Fara entre 1579 y 1585. Pero posteriormente, en el siglo XIV también tenemos el relato de la época del rey Carlos II de Navarra, que organizó un proyecto de embajada y viaje diplomático hacia la isla de Cerdeña en el año 1355. En aquella ocasión, un grupo de emisarios y oficiales navarros emprendió los preparativos y el desplazamiento (registrado en los documentos de la Cámara de Comptos de Navarra) entre marzo y abril de 1355, con gastos detallados de comida y alojamiento en su itinerario a la isla de los sardos.

Por lo tanto, existe una estrecha relación genética entre las población actual e histórica de Cerdeña y el País Vasconavarro, al igual que con las coronas de Aragón y de España, pero la naturaleza de esta conexión se interpreta a menudo de forma errónea si atendemos al análisis del ADN mitocondrial o del cromosoma Y de la población actual sarda:

A. La "Afinidad Neolítica" (deriva genética compartida)

A nivel autosómico (genoma global), los vascos y los sardos son las dos poblaciones modernas de Europa que conservan mayor proporción del componente genético de los primeros agricultores neolíticos europeos (EEF o Early European Farmers) y cazadores-recolectores continentales. Esa población ancestral originaria de Anatolia (actual Turquía) que migró hacia Europa a partir del año 7000 a. C., dió inicio al periodo neolítico en el occidente de Eurasia.

Origen común, no migración reciente: Esta similitud no se debe a que un contingente vasco viajara masivamente a Cerdeña hace cientos de años, sino a que ambas regiones actuaron como refugios genéticos aislados donde se preservaron capas genéticas arcaicas que en el resto de Europa fueron atenuadas por posteriores migraciones masivas.


B. La Paradoja del Cromosoma Y: R1b frente a I2a / G2a

Aunque autosómicamente comparten un trasfondo prehistórico muy similar:
    • Los Vascos: Presentan la frecuencia de R1b-P312 (especialmente el subclado DF27) más alta del mundo (~85%), fruto de un reemplazo patrilineal masivo ocurrido en la Península Ibérica durante la Edad del Bronce (Cultura del Vaso Campaniforme, c. 2200 a. C.). 
    • Los Sardos: Mantuvieron la dominancia de los linajes patrilineales autóctonos mesolíticos y neolíticos (I2a1a-M26 y G2a), quedando gran parte de la isla al margen de la sustitución patrilineal de la Edad del Bronce.

 


3. Presencia del Subclado R1b-DF27 en Cerdeña

Si nos centramos en el subclado específico R1b-DF27 (el linaje "vasco-ibérico"):
    1. Flujo prehistórico del Vaso Campaniforme: Los primeros aportes de R1b-P312 a Cerdeña llegaron hace aproximadamente 4000–4300 años a través de redes comerciales marítimas del Vaso Campaniforme procedentes del levante ibérico y el sur de Francia, introduciendo variantes iniciales de DF27.
    2. Contactos medievales y modernos: La presencia posterior de la Corona de Aragón y el dominio español durante varios siglos en Cerdeña (siglos XIV al XVIII) reintrodujo linajes ibéricos (entre ellos sub-ramas de R1b-DF27), asentándose de forma más marcada en ciudades costeras como Alguer (l'Alguer) y Cagliari. 

4. Resumen

La conexión entre vascos y sardos reside en su herencia genética neolítica/mesolítica ancestral común preservada por aislamiento geográfico. Sin embargo, en la línea paterna (cromosoma Y), los vascos adoptaron masivamente la bifurcación R1b-DF27 en la Edad del Bronce, mientras que Cerdeña conservó sus linajes antiguos (I2a/G2a), recibiendo R1b de forma más tardía y moderada a través del comercio del Vaso Campaniforme y flujos históricos mediterráneos.


 

 

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