El análisis de la linaje paternal a través del cromosoma Y en Cataluña revela una marcada dinámica de continuidad de la Edad del Bronce junto a aportaciones poblacionales del Mediterráneo y Europa central.
1. Distribución de haplogrupos Y en la población catalana actual
En la población masculina contemporánea de Cataluña, el acervo genético paternal está dominado de forma abrumadora por linajes de origen estepario europeo (Edad del Bronce), acompañados por linajes minoritarios del Neolítico, el Mediterráneo oriental y expansiones medievales. Veamos en la siguiente imagen, el porcentaje de extensión de los diferentes haplogrupos Y en la Cataluña actual; es decir, la foto del ADN-Y catalana.
2. Evidencia filogenética en yacimientos arqueológicos de Cataluña
Los estudios de ADN antiguo (aDNA) —con investigaciones destacadas como las coordinadas por Iñigo Olalde y David Reich (Science, 2019)— han permitido mapear la evolución cronológica del cromosoma Y en yacimientos catalanes:
Yacimientos destacados: Cova de la Sarsa / Yacimientos cardiales de la costa catalana.
Linajes dominantes: G2a (p. ej., G2a2b) y E1b1b (E-V13).
Contexto: Representa la llegada de los primeros agricultores desde el Mediterráneo Oriental/Anatolia, desplazando en gran medida a los linajes cazadores-recolectores autóctonos (I2).
Yacimientos destacados: Cogotas / Cova de l'Avellaner.
Linajes dominantes: Convivencia de G2a, I2a y H2.
Contexto: Mantenimiento de una alta componente genética neolítica en las estructuras sociales locales antes de la sustitución esteparia.
Yacimientos destacados: Can Roqueta (Sabadell, Barcelona).
Linajes dominantes: R1b-M269 / R1b-P312 (subclado DF27).
Contexto: Sustitución radical del linaje paternal. Alrededor del 2000 a. C., la llegada de poblaciones con ascendencia esteparia sustituyó casi al 100% de la diversidad del cromosoma Y anterior, mientras que el ADN mitocondrial (materno) mantuvo continuidad local. El yacimiento de Can Roqueta documenta individuos masculinos pertenecientes al linaje
R1b1a1a2a1a2.
Yacimientos destacados: Font de la Canya (Avinyonet del Penedès), Mas Castellar de Pontós (Girona).
Linajes dominantes: R1b-M269 (100% de las muestras masculinas analizadas en la cultura ibérica del noreste peninsular).
Contexto: Continuidad genética directa desde la Edad del Bronce. A pesar de los intensos contactos comerciales con fenicios y griegos (Empúries), los linajes masculinos de las élites e individuos locales siguieron siendo esteparios (R1b).
Yacimientos destacados: Empúries (Girona), Necrópolis de Tarraco (Tarragona).
Linajes dominantes: Diversificación con R1b, J2, E1b1b, L y T.
Contexto: Apertura del acervo genético a aportaciones del Mediterráneo oriental e Italia a través de las rutas urbanas y de comercio del Imperio Romano.
3. Comparativa: Antigüedad vs. población actual
- Continuidad del haplogrupo R1b: El haplogrupo R1b (principalmente DF27) se consolidó en Cataluña hace aproximadamente 4.000 años durante la Edad del Bronce y sigue siendo el linaje mayoritario (65%-75%) en la actualidad. Recordemos que fueron las migraciones desde las estepas rusas las que trajeron este haplogrupo común en los linajes celtas de la actualidad por la línea paterna.
- Relegación de los linajes neolíticos: Haplogrupos como el G2a, que eran dominantes en el Neolítico (Cardial), cayeron drásticamente a proporciones vestigiales (3%-4%) en la población contemporánea.
- Flujos marítimos pos-Bronce: Los haplogrupos J2 y E1b1b reflejan el flujo genético acumulado desde la época romana hasta la Edad Media, añadiendo diversidad al fondo genético predominantemente de la Edad del Bronce.


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